El otoño llega y rima con veladas en restaurantes elegantes, al amor de la lumbre… en familia y entre amigos. En las mesas más gastrónomas pueden verse: castañas, aceitunas y aceite de oliva, trufas… todos esos productos que hacen la identidad del terruño de la Costa Azul para vivir momentos cálidos donde la palabra clave sería: ¡buena convivencia!
Estos platos se degustan en los molinos de aceite, las boutiques elegantes especializadas, en las mesas de los más célebres chefs, durante los salones de degustación que puntuarán el mes de noviembre, durante las clases de cocina para preparar las cenas festivas de diciembre… La ocasión de atravesar el departamento para descubrir esos pueblos y a sus productores… de Menton a Grasse.